psiquiatra online

siquiatra en linea

psiquiatras por internet

consulta psiquiatria

consulta siquiatria online
psiquiatras
ask to Psychiatrist
®
Seleccione el psiquiatra que necesita
InicioQuienes SomosTemas PsiquiatriaPreguntas PsiquiatriaPreguntar Online
Realice cualquier pregunta y obtenga una respuesta, psiquiatra online las 24 horas del dia
Encuentranos en
logo facebook
logo twitter
logo linkedin
logo blogspot
psiquiatra online
>
Recuperación psicosocial y reintegración de los pacientes quemados 
Fase de cuidados intensivos
Desde el ingreso en el hospital hasta el momento en que la mayoría de las heridas están cerradas, el tratamiento de un paciente quemado se centra
necesariamente en los cuidados médicos y quirúrgicos intensivos dirigidos a resolver la crisis fisiológica. Sin embargo, este período es también crítico
desde el punto de vista psicológico. Durante la mayor parte de ese tiempo, el paciente experimenta una gran ansiedad. El temor a la muerte se funde
con el temor al dolor y a las intervenciones terapéuticas31. Una multitud de factores orgánicos surgidos tanto de las lesiones como de su tratamiento,
así como de la situación previa, pueden contribuir a los síntomas psicológicos de desorientación, confusión, trastornos del sueño, psicosis transitoria y
delirio, que a menudo se observan en los pacientes adultos y adolescentes31,58. Deben iniciarse intervenciones farmacológicas para aliviar el dolor y la
ansiedad que unidas a las intervenciones psicológicas pueden reducir la ansiedad y la confusión. Es imprescindible repetir declaraciones referentes a la
orientación en el tiempo, el espacio y la persona. El paciente debe tener a la vista y poder tocar objetos familiares y tranquilizadores. El entorno del
paciente debe ser lo más tranquilo posible. Un horario lo más aproximado posible al ciclo habitual de vigilia/sueño ayuda a que el paciente se sienta
normal y las visitas de los familiares y amigos pueden aportar familiaridad y tranquilidad al paciente. El personal que interactúa con los pacientes en esta
fase debe estar dispuesto a escuchar su ansiedad y a tranquilizarlos diciéndolos que sus pesadillas y recuerdos vívidos son aspectos normales de la
recuperación. El personal puede ayudar a los pacientes a centrarse en el momento presente, lo que significa que están ya seguros en el hospital y se
están curando. Cuando un paciente está retraído o en coma, el personal debe recordar que aunque no responsa es posible que oiga, por lo que debe
tener cuidado con lo que le dice. También hay que ser discretos con lo que se dice dentro del radio de audición del paciente. Es frecuente que estos
escuchen para determinar qué es lo que les sucede, y en su estado mental alterado, pueden atribuir significados inesperados a lo que oyen. Aunque el
personal debe persistir en los intentos de orientar al paciente, no deben discutir con él sobre su realidad. Con un paciente que tiene ilusiones vívidas,
ideas delirantes o alucinaciones, los argumentos suelen ser contraproducentes. Las intervenciones psicológicas deben ir encaminadas a disminuir la
ansiedad y a aumentar el bienestar más que a corregir las percepciones de la realidad que tiene el paciente26. Con frecuencia, el contenido del delirio del
enfermo puede usarse para tranquilizarlo y relajarlo con mayor facilidad. Por ejemplo, en esta fase un varón creía que se encontraba en un barco y se
oponía a las intervenciones y permanecía agitado a pesar del tratamiento psicofarmacológico con el que se le intentaba calmar. El psicólogo ayudó
durante las intervenciones hablándole sobre su estancia en el barco de la misma forma que la que se utiliza para inducir un trance hipnótico. Cuando el
paciente se centraba en la descripción del barco, el psicólogo describía elementos de imaginería tranquilizadores adyacentes como el ritmo de las olas, la
brisa fría y el sol cálido. Durante estos períodos, el paciente se calmaba y seguía las instrucciones del psicólogo para permitir las intervenciones. Aunque
el paciente siguió desorientado y con agitación intermitente durante varios días, el personal pudo proporcionarle los cuidados que necesitaba en esta
fase crítica. Durante la fase de cuidados intensivos, los miembros de la familia suelen adaptarse a las rutinas hospitalarias. Sin embargo, también es
posible que sigan experimentando algunos síntomas de estrés traumático agudo, como pensamientos invasores, dificultades con el sueño o conductas
de evitación59. Siguen ansiosos sobre la situación de su pariente y desean información sobre su estado presente y futuro59,60. Además, cuando
aceptan lo que va a suceder, los miembros de la familia comienzan a pensar en otras preocupaciones que a su vez despiertan ansiedad. Pueden sentirse
agobiados por sus nuevas misiones con nuevas responsabilidades derivadas de las quemaduras y es frecuente, sobre todo si el hospital está alejado de
su hogar, que en ese momento no dispongan de sus sistemas de apoyo habituales. Es útil proporcionar información a las familias sobre lo que pueden
esperar con relación a su pariente quemado en el futuro inmediato y guiarlas sobre cómo responder al paciente. Los familiares necesitan instrucciones
sobre la forma en que pueden ser útiles59,60.

consulta online
consulta online
psicologo online
medico online
abogado online
doctor online