psiquiatra online

psiquiatra por internet

psiquiatra en linea

cirujano plastico

cirugia plastica

cirujano estetico

cirugia estetica

implante capilar

plastic surgeon

plastic surgery

psiquiatra

online

consulta psiquiatrica online

consulta

tratamiento depresion

centros de salud

insomnio

centros de salud

infidelidad

psiquiatria online gratis
clinicos
ask to Psychiatrist
®
Seleccione el psiquiatra que necesita
InicioConozcanosTemas PsiquiatriaPreguntas PsiquiatriaConsulta Online
Realice cualquier pregunta y obtenga una respuesta, psiquiatra online las 24 horas del dia
Encuentranos en
logo facebook
logo twitter
logo linkedin
logo blogspot
psiquiatra online

psicologo online
medico online
consulta online cirujanos plasticos en medellin cirujanos plasticos en cali cirujanos plasticos en bucaramanga cirujanos plasticos barranquilla > cirujano plasticos bogota cirujanos plasticos colombia cirujanos plasticos mejor cirujano plastico de colombia implante capilar medellin best plastic surgeon at colombia
>
Tratamiento del dolor y otras molestias en los pacientes quemados
Medición del dolor en los pacientes quemados

Aunque es imposible medir el dolor de una forma directa, puede cuantificarse usando uno de los instrumentos estandarizados descritos más adelante. El uso de instrumentos fiables y válidos permite calibrar la efectividad de los tratamientos en cada paciente. La valoración del dolor de forma programada y usando el mismo instrumento en cada valoración proporciona información sobre la forma en que un paciente determinado experimenta el dolor a lo largo del tratamiento de las quemaduras; esto permite recoger los patrones que emergen y programar las medicaciones de manera adecuada. Además, utilizando instrumentos estandarizados es posible comparar el tratamiento del dolor de un paciente con el de otro y también la forma de tratar el dolor en distintas unidades de quemados con el fin de determinar, por ejemplo, la efectividad de un nuevo protocolo para el tratamiento del dolor. Otra razón importante para valorar el dolor con regularidad y de forma estandarizada es que con ello se comunica al paciente que el médico sabe que tiene dolor y que trata de hacer algo al respecto. Esta comunicación tranquiliza al paciente, reduciendo las probabilidades de que su dolor, su ansiedad y otros comportamientos relacionados aumenten. ¿Cuál es el patrón oro para la medición del dolor? Gracely23 revisó varias formas objetivas de medir el dolor que se experimenta. Observó que «el dolor procede, y es modulado, por varios mecanismos. Estos mecanismos no son estáticos sino que cambian con el tiempo y en ellos intervienen todos los niveles del sistema nervioso central. En un intento de conocer estos mecanismos, se han utilizado varios instrumentos experimentales para dilucidar las vías exactas que intervienen en la transmisión del dolor y conocer mejor los tratamientos que se utilizan para aliviarlo». Algunos de estos instrumentos son: los potenciales provocados corticales, los estudios de imagen cerebral funcional (PET o tomografía por emisión de positrones), la resonancia magnética funcional (RM), el análisis de fuentes de actividad provocada y los registros electrofisiológicos del encéfalo humano. Como señaló Gracely, la comparación con los juicios verbales del dolor validan estas mediciones fisiológicas: «Esto supone la elevación implícita del juicio subjetivo al grado de un estándar de validación»23. Las mediciones clínicas del dolor deben seguir descansando en las mediciones estándar subjetivas. Un instrumento que se utilice en la clínica debe ser rápido, fácil de usar y útil para valoraciones que se repiten con frecuencia. Una preocupación importante en el ambiente clínico es el uso del mismo instrumento de medición del dolor antes y 1 a 2 horas después de la administración de la medicación analgé- sica. En el tratamiento del dolor de las intervenciones, el instrumento que se utilice para medir el dolor debe ser el mismo antes de la intervención, durante ella y al acabarla, con el fin de medir de la mejor manera posible la eficacia del método de tratamiento del dolor que se haya utilizado durante la intervención.